Conocida como "Tameshiwari" en japonés, la prueba de rotura requiere un alto nivel técnico y una sólida preparación física. Cualquiera puede intentar hacerse el bruto y partir algo, preparar un truquito para los amigos o dedicarse a romper lo que más a mano se tenga (aunque se corre el riesgo de destrozarse la mano o cualquier otra parte de nuestra anatomía en el intento). Los detractores de esta práctica argumentan que no tiene sentido atacar a un trozo de madera. ¿Qué nos ha hecho? Otros dicen que este entrenamiento es inútil pues un enemigo no se está quieto en el combate, etc, etc. Pero lo cierto es que casi todas las tradiciones marciales mantienen este tipo de prácticas como parte de la formación del alumno; cabría pues el cuestionarse que tanto esfuerzo en el entrenamiento debe tener algún valor más allá de lo formal. Los antiguos eran antiguos, ¡pero no tontos! Efectivamente, un trozo de madera no tiene piernas, pero enfrentarse a él a puño desnudo impone lo suyo. Tal vez los maestros de la tradición intuyeron en estos ejercicios una forma de superación personal, una prueba para la psicología y el espíritu del aprendiz, un modo de hacerle ver que es capaz de ir más allá de los límites que él mismo podría considerar insalvables. Desde esta lectura me cuesta imaginar un modo más efectivo para alcanzar el objetivo antes citado.
Son muchas las Artes Marciales que incluyen roturas en sus exhibiciones. A lo largo de los años, numerosos expertos y excelentes profesionales han demostrado su destreza en esta particular demostración de técnica, velocidad y potencia. Sin embargo, la tentación de imitar a los maestros es grande, y eso hace que una gran cantidad de alumnos se lancen a la aventura de los rompimientos sin poseer los conocimientos adecuados.
Desafortunadamente, para ciertos practicantes, los rompimientos son unos ejercicios que se practican únicamente para estas exhibiciones, sin ninguna preparación en especial.
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Los profesores y maestros tienen una gran responsabilidad a la hora de enseñar y mostrar estas técnicas a sus alumnos, ya que no se trata solamente de ejecutar un movimiento para romper las tejas, tablas o bloques elegidos para la ocasión. Si se practican sin un entrenamiento especial, e incluso si no se aplican a veces ciertas medicinas tradicionales de uso tópico, los rompimientos entrañan serios peligros y, sobre todo, graves secuelas a largo plazo.
Pero, ¿por qué romper? ¿Tienen realmente los rompimientos un valor práctico para el practicante de Karate? ¿Cuál es la utilidad de estos ejercicios? ¿Están a veces trucados? ¿Se trata sólo de un espectáculo para el gran público?
Siempre se debe observar un especial cuidado y sobre todo, una profunda y larga preparación antes de que los practicantes puedan realizarlos.
A pesar de que las opiniones de los maestros difieren según los estilos, encontramos unos puntos en común en cuanto a las utilidades y las razones de los rompimientos. Estas condiciones pueden aplicarse a cualquier estilo y no sólo al Karatedo.
1.Posibilidad de comprobar la eficacia de una técnica con potencia y velocidad real.
2.Probar la capacidad de las armas naturales frente a un impacto real.
3.Trabajar la resistencia del cuerpo o de los miembros al recibir golpes, en los rompimientos "pasivos".
4.Evaluar la fuerza de los alumnos y la correcta ejecución de las técnicas, dándoles una referencia, un límite que sobrepasar.
Éste puede ser un cierto número de tejas o de otros objetos a romper, o bien un tipo de material cuya dureza está adecuada a la capacidad personal de cada uno. Cuando se trata de alcanzar un cierto número de tejas o de bloques, la cantidad depende casi siempre del grado del alumno y va aumentando según va progresando el practicante.
5.Hacer un "ranking" de todos los alumnos con alto grado, desde el más débil hasta el más fuerte, y mirar la evolución de cada uno a lo largo de los años de práctica.
6.Comprobar el poder de concentración.
7.En algunos casos, es uno de los modos de exteriorizar los trabajos de "energía interna".
8.Cuando el alumno ya no progresa más, o se cree que "ya lo sabe todo", es un buen método para demostrarle que tiene mucho que trabajar todavía.
9.Para los rompimientos en el aire, con saltos, la meta no tiene nada que ver con la energía interna, ni con la fuerza, sino la altura, la dificultad de la técnica y la concentración.
FALSOS CONCEPTOS:
En nuestro mundo de las Artes Marciales, existen muchas falsas creencias que, desafortunadamente, llevan años circulando y siguen trasmitiéndose.
Uno de ellos es el concepto del "endurecimiento" de nuestras armas naturales. Algunos practicantes creen sinceramente que al golpear con los nudillos centenares de veces sobre algunos aparatos como el Makiwara, obtendrán una formidable dureza en los puños. ¡Nada más falaz y peligroso!
Este tipo de preparación no es válido para todas las partes del cuerpo. En primer lugar, debemos distinguir las diversas partes que van a golpear:
a) Articulaciones (Puñetazos, codazos, golpes con el canto de la mano...
b) Hueso largo (Tibias ... )
c) Músculo + hueso (Antebrazos...)
d) Músculo + articulación (Palma de la mano ... )
e) Hueso corto (Talón del pie...
f) Cráneo (En sus distintas partes, según qué técnica se utilice)
g) Falanges + articulaciones (Punta de los dedos de la mano o del pie)
ARTICUALCIONES:
En los trabajos conocidos como de «endurecimiento", el mayor riesgo reside en aquellos golpes en los que intervienen las articulaciones de forma directa. En realidad, es un problema muy simple: Al golpear repetidamente con las articulaciones estamos haciendo algo antinatural. Las articulaciones deben tener la máxima movilidad, ya que ésta es su función natural. El "machaque" continuo de estas partes corporales produce lesiones en el conjunto cartílago-ligamento-hueso, lo que con los años puede llegar a producir enfermedades o problemas articulares.
Algunos jóvenes no han tenido que esperar mucho para sentir los efectos secundarios de las sesiones de "endurecimiento" mal guiadas. Quiero hablar de los músicos. En efecto, los practicantes de Artes Marciales, cuya otra afición seria es la música (por ejemplo, el caso de alumnos de Conservatorio), podrían arruinar su carrera practicando ciertos ejercicios de endurecimiento como "pegarle puñetazos al Makiwara centenares de veces".
Lo que en realidad producen las repeticiones de golpes contra un objeto de cierta dureza es la "de sensibilización" de la región que recibe el impacto. No se endurece la articulación, pero sí se puede debilitar. Lo único que se endurece es la piel que rodea la zona de contacto. Lo mismo ocurre cuando caminamos descalzos: al principio, las plantas de los pies son muy sensibles a las piedrecillas que pisamos, pero luego, con los años, van perdiendo sensibilidad hasta que llegamos a no sentir absolutamente nada. Sin embargo, a pesar de estar recubiertos por una capa de piel menos delicada, los huesos de los pies siguen igual de frágiles a los golpes.
Al ser una palabra de uso universal en las Artes Marciales, seguiré utilizando en este artículo el termino "endurecimiento" para no crear confusión, pero me gustaría dejar claro que estamos hablando más bien de sensibilización, y que sólo en el caso de la tibia podría hablarse de endurecimiento, con ciertas reservas.
ARTICULACIÓN + MÚSCULO:
En el caso de la técnicas que utilizan a la vez articulaciones y músculos, como, por ejemplo, las técnicas de palma de la mano, las lesiones que se producen en las articulaciones durante las sesiones de endurecimiento son menores que en los puñetazos. Ya no se trata de un impacto directo en una articulación, sino que el golpe queda algo absorbido por los músculos de la palma de la mano. El trabajo de musculación de los antebrazos es indispensable para estas técnicas, ya que entran en juego los músculos flexores de los dedos. Cuanto más fuertes sean estos músculos, tanto más compacto será el bloque músculo-articulación de la palma de la mano y, por consiguiente, se producirán menos lesiones. Las famosas sesiones de trabajo con los jarrones de las películas chinas no están destinados a mejorar las técnicas de garras, como se tiende a creer, sino a fortalecer los músculos de la palma de la mano. Este tipo de ataques, contrariamente a las apariencias, es realmente eficaz. Quien ha probado los golpes de palma de mano en una situación real (en el hígado y en la mandíbula) sabe bien de qué estoy hablando.
Músculos
Cuando se efectúan rompimientos pasivos, por ejemplo, en los trapecios, los abdominales o los antebrazos, el éxito de la prueba reside principalmente en la consistencia y en la densidad musculares. El volumen muscular no es importante, aunque entra en juego; el elemento fundamental es la capacidad de máxima contracción de todos los músculos que rodean la parte en donde se va a producir el impacto. El entrenamiento que consiste en recibir muchos golpes seguidos para endurecer estas regiones es una estupidez. Lo único que puede conseguirse con ello son verdaderas lesiones musculares, que dificultarán grandemente la práctica normal del Arte Marcial. Los ejercicios que se deben trabajar son los que aumentan la capacidad de contracción muscular. En este tipo de rompimientos no es necesario poseer un excesivo volumen muscular, aunque tampoco se ha probado que sea malo.
Muchas veces, uno olvida que otro elemento de suma importancia en las pruebas de rompimiento pasivo es... ¡la persona que golpea! Si la prueba falla, a veces puede ser por culpa del compañero, que no ha pegado lo suficientemente fuerte, o en el lugar previsto. Para los rompimientos sobre músculos, la respiración debe ser considerada como la palabra mágica, la parte realmente preparatoria. Es la mejor ayuda para conseguir una buena oxigenación del músculo y, a la vez, una máxima concentración.
Según los maestros, deben aplicarse distintas técnicas de respiración:
- Respiración sin retención de aire.
- Respiración con retención al inspirar.
- Respiración con retención al expirar.
- o bien respiración con retención al inspirar y al expirar.
Es un tema muy extenso que intentaré tratar en otro artículo.
DUREZA ÓSEA:
El hueso tiene al parecer, una resistencia media a la presión de 4 kg/cm2, pero varía mucho dependiendo de la genética, el nivel de calcio, la edad y, sobre todo, la alimentación. En el caso de las mujeres, hay que tener en cuenta la menopausia como factor importante de modificación de la dureza de los huesos.
¿ENDURECIMIENTO?
Cualquier entrenamiento basado en pegar una y otra vez sobre un objeto, sea cual sea, no cambiará las condiciones físicas de los huesos y de las articulaciones, a excepción, quizá, de los huesos largos como la tibia.
¿Qué pasa con las tibias? Algunos estudios han demostrado que, cuando tras una lesión, se suelda un hueso largo, sano, la parte soldada es más dura que el resto del hueso y las probabilidades de que se vuelva a romper en este mismo lugar son remotas.
Este principio es el utilizado por ciertos estilos de alto contacto, pero sólo es válido para las tibias y las antebrazos, en su parte no recubierta completamente por amplios músculos. Se trata de producir lo que se podría llamar "micro-rompimientos" a lo largo del hueso, y ayudar a éste a consolidarse con la aplicación de medicinas tradicionales.
La noción de "micro-rompimiento" no es nada más que un principio tradicional de los viejos maestros, y no corresponde a una noción médica en particular. Sin embargo, y a pesar de que algunos médicos no estén de acuerdo, este sistema ha demostrado su eficacia.
Para obtener buenos resultados es importante encontrar el punto exacto de "mini-inflamación". Si los golpes son demasiado fuertes durante las sesiones de endurecimiento, se corre el riesgo de romper el hueso o de producir una inflamación que volverá la parte dañada tan sensible y dolorosa que el simple paso del agua sobre la piel en la ducha será insoportable. El practicante no podrá seguir con el sistema hasta haberse curado la lesión completamente. Este tipo de inflamación puede durar meses, sobre todo en el caso de principiantes.
En algunos países del sureste de Asia, los practicantes utilizan unos neumáticos viejos colocados sobre unas columnas. El trabajo consiste en golpear con la tibia sobre el borde del neumático (la parte que normalmente toca la carretera).
También se practica el sistema de la botella de Cola. Estas botellas de cristal, con la antigua forma, llevan unas ondulaciones que, cuando se dejan rodar a lo largo de la tibia de arriba hacia abajo, y de abajo hacia arriba, producen unos pequeños golpes bien repartidos sobre el hueso. En Asia, las botellas de Cola son mucho mayores que en Europa, el doble o el triple de grandes, y una vez rellenas de arena, permiten obtener excelentes resultados en un tiempo récord. Las botellas de 1 litro distribuidas en Europa, pueden servir si tienen la forma antigua. El tiempo de cada sesión varía en función del grado de sensibilidad del alumno, se debe probar antes... Pero este trabajo resulta eficaz sólo con un doble entrenamiento diario, durante 6 días a la semana y bajo la supervisión y los consejos de un experto. Se recomienda la aplicación de algún bálsamo.
Los huesos largos, como la tibia, pueden entonces recibir fuertes golpes con mucho menos peligro que los demás huesos pero, ¡eso no significa que no haya peligro! Según el ángulo de impacto, se debe cuidar de no utilizar el músculo que recubre la tibia en su parte exterior. Si lo hacemos así produciremos lesiones en dicho músculo. Ya no estamos trabajando el hueso. La mayoría de los principiantes cometen este error fácilmente porque... ¡duele mucho recibir golpes en la tibia!
Sacos de maíz
Para desensibilizar las armas naturales de los alumnos, ciertas escuelas vietnamitas utilizan como herramientas unos saquitos de tela fuerte de más o menos 20 centímetros de ancho por 60 centímetros de largo, rellenos de semilla de maíz o, a veces, de arroz. No estoy muy a favor de este sistema porque está destinado esencialmente para las manos y ya he explicado anteriormente los peligros de los golpes repetidos con las manos. Pero si hay que elegir un modo de preparación para los rompimientos, este puede ser el menos dañino. El alumno se sienta en el suelo, con las piernas abiertas, y coloca el saquito frente a él. En el entrenamiento con estos saquitos no se trata de pegar con fuerza, sino de dejar caer suavemente una mano por su propio peso, luego la otra, siguiendo un ritmo, como si fuera un instrumento de percusión, pero con suavidad. Se trabaja cada lado de la mano (canto, nudillos, palma, revés), desde 300 a 500 veces por cada ángulo a los dos años de practica, hasta llegar a las 1000 veces de los expertos, pero entre cada serie de varias decenas de golpes es imperativo impregnarse las manos con la loción medicinal del maestro.
Las precauciones nunca son demasiadas para las manos. Como dicen ciertos cirujanos, las manos son, después del cerebro humano, las cosas más precisas y útiles del planeta... cuidémoslas. Los puñetazos son las técnicas que más lesionan las manos, y los golpes con las palmas y cantos de manos las que menos lesiones producen.
Los bálsamos y lociones
A pesar de que las medicinas y los ungüentos utilizados por las diferentes escuela escuelas son muy similares entre sí, cada gran maestro tiene su receta "secreta" o su propio médico tradicional que le fabrica el bálsamo adecuado. La base de estos bálsamos es, a menudo, el alcanfor y la menta, al cual se añaden otras sustancias propias de cada maestro o de cada región. Pueden ser líquidos o en crema. Algunos utilizan alcohol.
¿Cuáles son los peligros de los rompimientos?
Deben recordar que, sea cual sea el nivel de la persona que efectúa un rompimiento real y difícil, siempre se producirán lesiones. La diferencia entre los grandes maestros y los demás, es que los primeros son capaces de conseguir que la lesiones sean tan diminutas, tan ligeras, que no se noten.
En mi opinión, la amenaza más importante de los rompimientos es el peligro que corren las articulares. El momento de mayor riesgo, no es cuando se rompen las tejas o los bloques, sino precisamente cuando no se rompen. La onda del impacto vuelve directamente en sentido contrario al golpe. En este preciso momento es cuando se puede lesionar realmente no sólo el miembro que golpea, sino todo el resto del cuerpo. No es nada raro ver a un practicante quejarse de molestias en la espalda o en los hombros, días después de haber fallado un rompimiento con material pesado.
Los demás riesgos son más directos, más lógicos, como los cortes (piel, músculos, ligamentos, tendones, venas arterias ... ) o sencillamente las fracturas óseas o articulares. La precaución básica para evitar los cortes es el típico pañuelo, o una toallita, que se coloca encima del primer bloque. Si dicha toalla o pañuelo es demasiado grueso, existe la posibilidad de que la muñeca se doble con el impacto o que el rompimiento falle porque el grosor del lienzo utilizado absorba demasiado el impacto.
Algunos tipos de tejas y ladrillos tienen la particularidad de romperse de forma peligrosamente afilada, lo que incita los practicantes a utilizar toallas gruesas... Es un dilema que cada uno debe resolver con la propia experiencia.
Las tablas de madera son más seguras, ya que hay pocas posibilidades de corte, y además tienen la ventaja de no estropear el suelo (de los pabellones de deportes, por ejemplo) al caer. Tampoco dejan trozos cortantes en el suelo como en el caso de las tejas. Sin embargo, evito utilizar tablas porque no es un material fiable al 100%. Puede ser muy rígido o demasiado elástico, según las características de la madera, el tiempo que esta haya estado secándose en la fábrica o la parte del tronco de donde haya sido sacada. Para el público las tablas de madera son menos espectaculares, aunque la verdad es que en algunos casos pueden ser mucho más difícil de romper que algunos ladrillos.
CON QUÉ ROMPER?
Antiguamente, el maestro era quien elegía las técnicas apropiadas a cada alumno en función de sus capacidades. Hoy día es el alumno el que tiende a elegir el tipo de rompimiento basándose más bien en el grado de espectacularidad del número que va a realizar, sin tener en cuenta las capacidades físicas para decidir entre rompimiento muscular, óseo o articular.
Cuando se conoce la importancia de la preparación en los rompimientos difíciles, se comprende que sólo se puede elegir una cantidad reducida de técnicas, de acuerdo con la preparación que uno ha recibido.
Sin embargo, los rompimientos corrientes o fáciles requieren, a veces, una preparación más mental que física, lo cual da lugar a un número mayor de posibilidades de elección de técnicas.
¿ROMPER QUÉ?
Depende de la meta, del nivel de preparación y de las partes con las cuales se efectúa el rompimiento. Desde hace más de 20 años, con la organización de grandes exhibiciones profesionales y el apoyo de los grandes medios de comunicación, los espectáculos de rompimientos han tomado dimensiones impresionantes. Maestros y expertos de todos los estilos han utilizado ya casi todo lo que se puede romper: piedras, mármol, tejas, tablas de madera, tabiques, bloques, ladrillos, barras de hielo, botellas de cristal, bates de béisbol... Tengan gran cuidado a la hora de elegir, no lo hagan sin la supervisión de un experto. Por experto entiendo una persona mayor que tiene experiencia en el mismo rompimiento y con el mismo material. No todos los profesores son expertos en rompimientos, por muy buenos profesores que sean. Es una disciplina completamente aparte.
LA TÉCNICA:
Factor olvidado, o despreciado a veces por los principiantes a la hora de romper, la técnica es, sin embargo, lo más importante después de la respiración. Una persona muy fuerte físicamente, que no practique las Artes Marciales, puede perfectamente conseguir romper tablas, tejas u otro objeto sin entrenamiento previo. Pero las probabilidades de que un fortachón semejante se lesione y no pueda desarrollar su trabajo al día siguiente son muy elevadas, debido precisamente a la falta de preparación por una parte, y al desconocimiento de la técnica precisa por otra. Cuando se trata de un material muy duro, la cosa cambia radicalmente. Sin el conjunto triangular "respiración-preparación-técnica", un ciudadano de a pie, por muy fuerte que sea, no puede rivalizar con un verdadero experto. La técnica exacta es fundamental.
Sólo con la aplicación de los siguientes puntos en un mismo momento, en una fracción de segundo, se puede efectuar un rompimiento difícil:
- Punto exacto de contacto del miembro que golpea (nudillos, hueso del canto de la mano, talón, etc. ... ).
- Precisión del lugar de impacto sobre el material (generalmente en el mismo centro de las tablas, bloques, etc. ... )
- Trayectoria exacta (circular o rectilínea).
- Expiración diafragmática en el momento justo del impacto.
ENERGÍA INTERNA:
Se han escrito muchísimos libros sobre el tema... ¡y se seguirán escribiendo muchos más! Al ser un tema "interior", cada uno tiende a interpretarlo a su manera. Existen algunas similitudes entre los distintos sistemas de trabajo energético según los maestros. Si, para algunos maestros, la relación con los meridianos de Acupuntura es estrecha, para otros es indisociable. Casi todos están de acuerdo en que los trabajos de "Khi Cong" (en vietnamita) constan de dos fases: El desarrollo y la aplicación. La aplicación está a su vez dividida en dos tipos: Aguante (o resistencia) y Ataque (o exteriorización).
Las demostraciones de aguante o de resistencia que podemos ver en ciertas exhibiciones, pocas veces son trabajos realmente energéticos, sino meros esfuerzos musculares con una gran dosis de concentración y... buena música. Ello no le quita el valor a la demostración, pero debemos llamar a las cosas por su nombre. Según la tradición, sólo están relacionados con la energía interna los ejercicios cuyo punto de resistencia pasa exactamente por un punto de un meridiano. Incluso así, se puede dar lugar a engaños. En ciertas ocasiones, el limite entre Arte Marcial y número de circo se presta a confusión.
Lo mismo pasa con los trabajos de energía interna en "ataque", como por ejemplo con las barras de hielo. Aquí también, ¡mucho cuidado! El hielo puede ser realmente difícil de romper, pero depende de demasiados factores para ser un material fiable:
- Tiempo de congelación.
- Tiempo transcurrido desde que han sido sacados de la fábrica.
- Temperatura en la cual están conservados en la sala de la demostración.
- Temperatura ambiental en el momento de efectuar el rompimiento.
- Tiempo que se tarda en colocarlos, etc....
ROMPIMIENTOS CON FUEGO:
No tienen una verdadera utilidad marcial. Es solamente una manera de transformar un rompimiento corriente en un "show" peligroso y muy espectacular. Los peligros dependen del tipo de carburante utilizado. Con la mezcla de gasolina y gasoil, según la proporción, la llama es menos peligrosa. Con gasolina pura, o keroseno, los riesgos de quemaduras son mayores.
La cantidad de liquido que se debe echar sólo se puede establecer probándolo en el entrenamiento. Una vez más, la experiencia es fundamental, y los ensayos improvisados son peligrosos.
¿Cuánto tiempo se debe esperar desde que el material comienza a arder? Eso depende de la cantidad de combustible utilizado: con el impacto, todo el líquido que queda todavía por quemar puede salpicarle a la persona que efectúa el rompimiento, y seguir ardiendo sobre ella. Cuanto más se espera, más se calienta el material que se va a romper. Por otra parte, en el caso de rompimientos con fuego ¡no se puede colocar una toalla para evitar los cortes! Dichos cortes pueden agravarse con las quemaduras o el carburante. Si se espera demasiado, la llama se vuelve pequeña o se apaga, el público empieza a quejarse... pero el material que hay que romper sigue muy caliente...
En los rompimientos con fuego, la precaución, el entrenamiento adecuado y un buen profesor experimentado son factores aún más indispensables.
Afeitándose, o depilándose la parte del cuerpo con la que se va a impactar, se pueden evitar algunos pequeños problemas. Las personas con pelo largo se lo pueden mojar antes, como medida precautoria. Siempre se debe pensar que, en el momento del impacto, puede producirse un repentino soplo de aire, y por consiguiente de oxígeno también, con lo cual la llama será mayor durante un instante. Más de una persona se ha quemado la cara por no tener en cuenta este factor.
TRUCOS:
Al principio, no iba a escribir nada sobre este tema, porque no creo que ninguno de nosotros, los practicantes de Artes Marciales, sea cual sea nuestro nivel o nuestro estilo, tenga interés alguno en trucar los rompimientos. Pero por desgracia, es cierto que algunos energúmenos con ropa de Artes Marciales utilizan truquitos, objetos previamente partidos, botellas de cristal preparadas con el "truco del hilo", madera pegadas, etc.
Afortunadamente, este tipo de actuaciones es bastante escaso, y no tienen nada que ver con nosotros. En primer lugar porque, si es fácil engañar al publico, no se puede engañar uno a sí mismo. Segundo, porque los rompimientos son ante todo una prueba personal y muy íntima, con lo cual, si alguien truca el material, es que no ha entendido nada de lo que está haciendo. Mostrar un rompimiento en publico es normal y ayuda a la promoción de las Artes Marciales, pero no se debe jamás quitar al rompimiento su carácter de prueba personal, de test de eficacia, aunque no se consiga el éxito deseado...
VELOCIDAD-POTENCIA-PENETRACIÓN:
Entre los muchos factores que intervienen en la rotura, existen tres principios básicos: velocidad, potencia y penetración. Aunque estos tres factores, en general, actúan de forma combinada. Uno de ellos es el dominante en cada rotura que efectuemos. Normalmente nos concentramos en la velocidad y la potencia, y debemos hacerlo. Pero un aspecto igualmente importante y que debemos desarrollar, aunque a veces lo olvidemos, es la penetración.
La penetración es la capacidad de transmitir la fuerza inicial del golpe a través de todo el movimiento sin disminuir la potencia. Sin penetración, la fuerza y la velocidad generadas no irán más allá del primer objeto con el que se entra en contacto. Como el aspecto dominante en la rotura de objetos suspendidos en el aire es la velocidad, y en la rotura de bloques de hormigón la potencia, el mejor procedimiento para medir la penetración es la rotura de varias tablas separadas entre sí.
La velocidad del golpe debe provocar un impacto tal que se produzca una penetración hasta la última tabla antes de que las colocadas delante pudieran empujar a los siguientes. Dicho golpe debe ser lo suficientemente rápido como para acelerar el punto de impacto respecto a los bordes de la tabla, esto consigue doblar las tablas lo necesario para romperlas. Si el golpe careciera de la velocidad adecuada, las tablas se desplazarán todas juntos y no se romperán.
El empuje hacia abajo del brazo debe de ser lo bastante fuerte para que la potencia generada por el peso del cuerpo alcance el último bloque. Por tanto, cuanto más peso apliquemos más bloques podremos romper. En este caso la potencia es el factor determinante.
La técnica más idónea para apreciar los tres aspectos fundamentales de una rotura (velocidad, potencia y penetración) es la que utiliza varios tablones separados entre sí. El brazo puede alcanzar entonces su máxima velocidad sin riesgo de herirse, ya que la madera es blanda y flexible. La potencia generada por el peso del cuerpo debe ser también máxima para compensar la resistencia creciente que oponen los tableros al chocar entre sí. El factor clave de este tipo de roturas es, sin embargo, la penetración. El número de tableros que podremos romper depende únicamente de la capacidad de mantener la velocidad y potencia del golpe hasta alcanzar el último tablero.
Un ensayo para medir nuestra capacidad de penetración consiste en colocar 10 tableros superpuestos y separados 1 cm. entre sí. Aunque el tema de dejar espacios entre los tableros ha sido muy debatido, una técnica no debe ser juzgada prematuramente hasta comprobar su grado racional de dificultad. El número de tableros que consigamos romper con un golpe hacia abajo nos indicará nuestra capacidad de penetración.
Cuando trabajamos duro la técnica de rotura, es conveniente utilizar muñequeras o vendas. Esto sirve a varios propósitos: protege la piel de los bordes rugosos de los tableros o bloques, sujeta la muñeca que puede lesionarse después de varios rompimientos. Además de la incomodidad física, una muñeca lesionada puede hacer disminuir la confianza en sí mismo del alumno, retrasando su entrenamiento y progreso durante semanas.
ENTRENAMIENTO CON EL MAKIWARA:
El makiwara mayormente se usa para practicar técnicas de mano, sin embargo, también se pueden practicar técnicas de pie, codo y rodilla. Para este tipo de técnicas es ideal tener un makiwara más resistente. Preste estricta atención a que la postura esté correcta, incluyendo el balance y rotación de la cadera. En la mayoría de los casos el punto de enfoque es aproximadamente de dos pulgadas al otro lado del makiwara, si este es fijo. Al momento de impacto, exhale corto y profundo, e inhale mientras recoge. Esto es un buen entrenamiento para desarrollar el control de la respiración. En relación a las técnicas de mano, asegúrese de golpear correctamente utilizando los nudillos y manteniendo la muñeca alineada con los nudillos. Al principio la mano tendrá una tendencia a rebotar y/o resbalar sobre la superficie del makiwara, esto será corregido eventualmente por la constante práctica.
Uno de los aspectos más omitidos del entrenamiento de Karate es la práctica diaria con el makiwara. Repeticiones constantes crean fuerza y enfoque. Sin el enfoque usted no tiene un Karate efectivo. Este tipo de entrenamiento también ayuda a desarrollar un estado de vacío y de constante alerta mental. Si usted solamente se enfoca en el makiwara que esta frente a usted, su sentido de alerta esta limitado solamente a este. En el momento en que se impacta mente, espíritu y cuerpo tienen que unirse y de inmediato volver a relajarse permitiendo al espíritu absorber cualquier cosa que suceda a su alrededor. Esta contracción y relajación físico/espiritual es esencial para desarrollar la habilidad para defenderse contra múltiples oponentes. Comprometámonos igual a completar totalmente la técnica como nos comprometemos con su ejecución. Técnicamente hablando, el entrenamiento con el makiwara endurece y fortalece. La constante práctica ha desarrollado golpes de mano que han registrado cerca de 2000 libras por pulgada cuadrada. Esto es el potencial máximo posible para el ser humano. Golpee el makiwara de 20 a 30 veces por mano y lentamente incremente. Si se lacera la piel deténgase y vende su mano para continuar o permita a que sane primero.
LAS ENSEÑANZAS DEL MAKIWARA :
1.Convierte fantasía en realidad, mostrando qué realmente se siente golpear algo.
2.Fortalece huesos, coyunturas, músculos, ligamentos y sobre todo la mente.
3.Promueve ángulos correctos al golpear con manos y pies.
4.Tabla de Sabiduría - Nos dice que tan efectivo o inefectivo son nuestros puños y patadas.
5.Desarrolla el espíritu, requiere valor para continuar cuando nuestro sentido común nos pide terminar
6.Enseña a medir distancia y a colocar la cadera correctamente.
7.Desarrolla el control respiratorio.
8.Desarrolla alertes físico mental.
9.Enfoque - Esto requiere años de dedicación y práctica. Siempre sucede que cuando piensas que nunca vas a llegar a conseguirlo, cuando ya olvidas que lo quieres aparece sin darte cuenta; no tan solo físicamente sino mental.
CÓMO CONSTRUIR UN MAKIWARA:
Con este artículo voy a explicar como construir un makiwara para nuestro entrenamiento. Para el que no sepa a que se le denomina alctualmente como makiwara, diré que la mayoría de las personas hablan de ello, sin diferenciar, como cualquier útil o instumento para golpear. El "makiwara" más tradicional consiste en una tabla de madera a la cual se la ha enrrollado alrededor una cuerda, generalmente de esparto, para golpear. En lugar de cuerda, se utilizan también otro tipo de materiales (y rellenos) según el entrenamiento que se pretende enfocar. Existen distintos tipos y no sé si tendrán nombres distintos, pero en general, "makiwara", es el nombre con el que yo he oído designar a todos.
Las medidas, son muy variables, yo he construido varios para mí y para mis compañeros pensando en uno lo suficientemente grande para entrenar facilmente el trabajo de puño chino (endurecimiento de nudillos) y para transportarlo sin muchas complicaciones donde queramos. Las tablas que corté medían 31x15 cm con un espesor de 1'6 cm, la madera que elijas debe se dura a la vez que no muy rígida (ya que se partirá con mayor facilidad).
1) Corresponde la modelo sobre el que vamos a trabajar, la zona de golpeo puede estar arriba o abajo.
2) En este, bastante más alargado, se colocan áreas de golpeo en sus extremos. Es de gran utilidad para el trabajo de la patada circular, pasando de altura baja a alta.
3) De tamaño similar al modelo 2, se contemplan 3 áreas de golpeo. Tiene varios usos, pero se debe tener en cuenta, que al golpear en la zona central, aumenta el riesgo de que se parta la madera; esto implica el diseño de un adecuado sistema de sujección, que a la vez le sirva a la madera para amortiguar el golpe.
4) Es un modelo en el que el area de golpeo corresponde con la totalidad de la tabla, lo que nos otorga una mayor libertad en el entrenamiento.
Existirán tantos modelos como la persona sea capáz de diseñar, pero todos siguen el mismo fundamento en su construcción; siempre teniendo en cuenta los distintos sistemas de sujección, así como la correcta delimitación de las áreas de golpeo, que supondrá un mejor entrenamiento de la puntería.
CONSTRUCCIÓN, paso 1:
Materiales e Instrumentos :
-> Una tabla de madera con las dimensiones anteriormente explicadas.
-> Cuerda o cordón de esparto. La cuerda de esparto propiamente dicha es plana y bastante ancha (aprox. 2cm) y es algo difícil encontrarla en algunas zonas; pero siempre puede ser sustituida por cordón de esparto, más fino y redondeado y que se encuentra en cualquier ferretería. Según lo que utilicemos deberemos realizar distintas técnicas de construcción en algunos pasos.
-> Grapas grandes (necesitaremos de una grapadora adecuada), o clavos-grapa, que son una especie de clavos con forma de herradura y dos puntas que se fijan con martillo.
-> Cola blanca.
-> Regla, lápiz, brocha pequeña y opcionalmente, distintos materiales de manualidades si se desea decorar posteriormente el makiwara.
CONSTRUCCIÓN, paso 2: El Diseño
Diseñamos el modelo que vamos a realizar "sobre papel". Luego delimitaremos las áreas de golpeo con la regla y el lápiz sobre la madera, así como el espacio donde se colocarán los distintos elementos de decoración.
CONSTRUCCIÓN, paso 3: Manos a la obra
Una vez delimitadas las distintas áreas, debemos tener en cuenta que material es el que vamos a utilizar para confeccionar el área de golpeo.
Si encontramos la cuerda de esparto, bastará con cortar la cuerda en tiras que se irán grapando por sus extremos en los laterales de la tabla, de tal forma que el área de golpeo solo queda en una cara de la madera. Las tiras deben quedar bien estiradas, si se desea, se le puede dar primero una capa cola blanca al área de golpeo para que queden bien fijadas.
Si usamos el cordón de esparto, lo mejor es fijar primero bien fuerte uno de los extremos de la cuerda a uno de los laterales de la tabla; para ello, hacemos primero un nudo doble en el extremo de la cuerda y entonces la grapamos (así se evitará que la cuerda se acabe saliendo de la grapa). Aplicamos una capa de cola blanca en el área de golpeo que pasa por cada una de las caras de la tabla y a partir de aquí comenzamos a enrollar, manteniendo el cordón bien estirado y apretado. Cada cierto número de vueltas, irémos fijando el cordón a la tabla mediante clavos-grapa. Se colocará uno en uno los laterales de la tabla, fijando, si es posible, más de una vuelta; el siguiente clavo a colocar se colocará en el otro lateral tras un determinado número de vueltas hasta llegar al final. Una vez hemos llegado al final de la tabla, lo mejor es comenzar a enrollar de nuevo en el otro sentido, hasta llegar donde habíamos empezado, para no dejar ningún hueco.
Por último, podemos diluir cola en agua, y aplicarlo sobre el cordón de esparto, este absorverá la disolución, y al secarse, la cola endurecerá las fibras, a la vez que evitará que estas se deshilachen.
Algunas personas prefieren poner una lámina de gomaespuma antes de la cuerda. Otra posibilidad es pegar una capa gruesa de gomaespuma (o varias finas) y luego rodearla completamente por cinta americana, sin utilizar cuerda.
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