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BENEFICIOS DEL KARATEDO EN LAS MUJERES:

El karatedo aporta a tu organismo múltiples ventajas que hacen de este deporte algo más que una simple práctica física: es un arte. Y es que no olvidemos que, como arte marcial que es, sus beneficios provienen de la sabiduría oriental y trascienden la frontera física para aterrizar sobre la emocional. Y las mujeres no escapan a su influencia.
El Karatedo es un deporte fácil de practicar al que en los últimos diez años se ha incorporado un número enorme de mujeres que lo han sacado de su categoría de "especialidad masculina". Gracias a ello, el karatedo se ha hecho más popular y se ha podido investigar más en sus ventajas para el cuerpo y la mente. ¿Querés conocerlas?

RELAJACIÓN: Como ocurre con la mayoría de artes marciales, el karatedo te ayuda a asimilar la relajación como algo propio a lo que no has de dedicar esfuerzos, ya que la concentración en los movimientos hace posible que asimiles esa relajación como algo propio y natural que ayuda a despejar tu mente y disipa tus miedos. No en vano te hace ganar en equilibrio interno.

CONTROL DE LA MENTE: Como hemos apuntado, el karatedo aporta grandísimas dosis de energía que refuerzan tu confianza en vos misma, ya que aprendés a encauzar los beneficios que todos los deportes tienen a nivel emocional. La concentración que ejercés para controlar tu cuerpo y sacar partido a la práctica deportiva es un buen estímulo que podés aprovechar para otras facetas de tu vida: estudios, trabajo, vida en pareja...

AGILIDAD: El Karatedo, por sus movimientos rápidos pero compensados, ayuda a tu cuerpo a adquirir flexibilidad y fuerza, ingredientes necesarios para que te sientas en forma y capaz de afrontar ejercicios que requieren ritmo vital y mucha disposición.

FUERZA FÍSICA: Con su práctica habitual se consigue que nuestro cuerpo gane en firmeza y potencia, por lo que resulta algo más fácil hacer frente a las lesiones o las enfermedades. No olvidemos que un cuerpo sano (bien alimentado pero también ejercitado en el deporte) es la base para una buena vida .

RESPETO: Aunque a simple vista pueda parecer lo contrario, el karatedo es una buena técnica para educar a los más jóvenes en el civismo y la tolerancia. Aunque su modalidad llamada de "combate" pueda resultar algo más agresiva, lo cierto es que en ningún momento existe en el ataque la intención de dañar al contrincante. Tanto al profesor como a los alumnos se les exige gran respeto hacia los demás, por lo que es un deporte que hace que seamos conscientes de nuestras posibilidades para que así podamos controlarlas debidamente y sin causar daño.
(Artículo extraído de Internet, con agregados propios)


EL ESTILO DE KARATEDO...LA CALLE DONDE VIVO

Quiero explicar algo que me parece importante respecto a la existencia de los estilos de Karatedo. Existen decenas de estilos, unos más importantes que otros y unos más difundidos que otros. Ciertamente los cuatro más importantes en implantación mundial son Shotokan, Shito Ryu, Wado Ryu y Goju Ryu. Son millones de seguidores en el mundo lo que tienen cualquiera de ellos. Luego hay muchos otros igualmente respetables, por supuesto, pero menos conocidos. Todos son Karatedo perfectamente establecido y organizado. Pero el excesivo enfoque en un estilo, sin mirar más que a su centro puede tener un desacierto. A veces puede producirse un encarcelamiento en el propio estilo si no se sabe entender su importancia y sus límites.
Los practicantes de Karatedo pertenecemos a UN ESTILO DE KARATEDO. Así es y así debe ser, no habiendo otro remedio y siendo además bueno. El estilo de Karatedo es como nuestro domicilio, la calle donde vivimos, donde regresamos cada noche, donde figura nuestra residencia, donde se nos puede encontrar, donde nos sentimos en casa y seguros, sabiendo donde está cada cosa y lo que se debe y no se debe hacer, donde se puede aparcar y donde no,... No se puede vivir en una ciudad sin hacerlo en alguna de sus calles. Por igual no se puede hacer Karatedo sin pertenecer a un estilo. Pero si nos cerrásemos y no saliésemos de nuestra casa y nuestra calle estaríamos perdiendo la posibilidad de disfrutar de muchas otras cosas buenas e interesantes para nosotros que hay en otras muchas calles de nuestra ciudad (museos, cines, restaurantes,...). Creo que en el tema de los estilos de Karatedo pasa lo mismo. Aunque sigamos una determinada línea técnica (el estilo al que pertenecemos) no debemos dejar por ello de conocer cosas buenas, interesantes y complementarias que puede haber (y de hecho lo hay) en otros estilos.
A este respecto es vital, por supuesto, que el profesor piense así y las enseñe, aunque sólo sean algunas e influenciadas por las características del estilo al que pertenecemos. No es que se tenga veinte profesores, ni diez, ni cinco (pues es materialmente imposible además de que se perdería toda identidad y se incumplirían los principales valores del Karatedo que son la lealtad y fidelidad), sino que el profesor se preocupe de enseñar y practicar algunas técnicas interesantes y complementarias aunque no pertenezcan a su estilo. Es labor del profesor, una vez más, no cerrarse hacia el interior de su estilo y conocer algunas cosas de otros, interesante para él y necesario para poder enseñarlo. El Karatedo y su enseñanza así se verán enriquecidos, aunque no pierdas de vista tu lugar, tu casa, ... (Por Salvador Herráiz, 5º Dan-Artículo extraído de Internet)


LOS ALUMNOS SEGÚN LAS GRADUACIONES: EL KARATEDO ES COMO LA VIDA. LOS CINTURONES, COMO LAS EDADES:

CINTURÓN BLANCO: Simbolizan la ignorancia y la pureza. Ignorancia porque el aprendiz desconoce totalmente lo que le van a enseñar y la pureza porque sus reacciones son intuitivas, de sorpresa y admiración y no están condicionadas. Todo cuanto ve le parece extraordinario, se siente fascinado por todo lo que lo rodea y cualquier compañero le parece un consumado peleador.
Se pone al final de la clase y se esfuerza mas que los de la primera fila toma al orden y la disciplina como una religión. No desea que se acabe nunca la clase y cuando sale a la calle es un hombre totalmente nuevo. Lo poco que ha aprendido se le hace inmenso. Ve a su instructor y a otros cinturones negros como ideales jamás alcanzables. Colaborador y entusiasta, desea practicar el kumite aunque no siempre se anima.

CINTURÓN AMARILLO: Este es el primer cinturón de color, ha estado muy ansioso en recibirlo y nunca llegaba la hora del exámen , extremadamente nervioso pregunta hasta el ultimo momento qué le van a tomar. Se supone uno de los premios más importantes de su vida y desea demostrarle a su instructor que no se equivocó cuando se lo otorgó. Mira a lo nuevos cinturones blancos con benevolencia y desea ayudarles para que tengan confianza.
En el kumite es discreto, utilizando técnicas que le han enseñado, ya que cuando inicia alguna que ha visto a sus compañeros se da cuenta que le falta mucho entrenamiento para desarrollarla, por eso plantea la necesidad de entrenar todos los días y su interés por las artes marciales es enorme, consulta libros y toda clase de literatura, hasta se interesa por el japonés y la filosofía oriental. Ve a su maestro como a alguien a quien imitar dentro y fuera del Dojo.

CINTURÓN NARANJA: En esta etapa la mentalidad cambia totalmente. Piensa que el cinturón obtenido no se lo merece y que su instructor se ha precipitado en dárselo, se ve a si mismo carente de técnica y habilidades, por ello para no sentirse mal comienza a entrenar mucho mas duramente y su actitud en el dojo se hace más responsable que antes.
Entrena en sus horas libres solo o con sus compañeros, comienza a hacer preguntas de todo tipo y trata de aprender a escondidas katas para categorías más avanzadas, ignora su potencial y la potencia de sus golpes, provocando a veces lesiones a sus compañeros.
Lo que más le interesa es perfeccionarse para que sus compañeros no piensen que le han regalado el cinturón. En el kumite se muestra serio y con algo de dureza. Sus movimientos comienzan a tener plasticidad y efectividad. Siente gran admiración por su instructor y desea pelear con él para demostrar sus progresos, nunca para ganarle.

CINTURÓN VERDE: Es la etapa más difícil y en la cual abandonan muchos de los alumnos incluso los que han logrado técnicas superiores. El cinturón negro lo ve todavía muy lejano, y muy difícil, aunque jamás creyó llegar hasta aquí se da cuenta que apenas sabe nada de las artes marciales. Es la etapa del retroceso técnico, del cansancio muscular por los tres años anteriores se vuelve más agresivo e intolerante con sus compañeros, pierde un poco de sus habilidades en el combate reemplazándolas por contactos más efectivos. Si su instructor no se da cuenta y no le habla, explicándole lo normal de esta fase, es muy probable que abandone. Se siente insatisfecho consigo mismo y con el arte marcial que practica. Busca en otras artes marciales técnicas distintas he incluso asiste a clases sin encontrar en éstas lo que busca. Su instructor debe, sabiendo esto, llevar al alumno a centrarse más en el aspecto filosófico de las artes marciales para encontrar el equilibrio psíquico y así anular sus insatisfacciones. De no dar resultado es conveniente pedirle al alumno que deje de entrenar por un tiempo, pero que asista a la clase como espectador para lograr un deseo de volver a estar practicando aquello que tanto le apasionó.

CINTURÓN AZUL: Este también es un cinturón conflictivo, pero para el instructor.
Superada la anterior fase depresiva y de búsqueda, el alumno renace con nuevos bríos y comienza a mirar a su maestro como alguien similar a sí mismo. Ya no lo considera un “Dios que todo lo sabe y todo lo puede”. Comienza a encontrarle defectos he, incluso, a criticarle.
Las preguntas que le hace son muchas veces para ponerle en aprietos y le propone pelear con demasiada frecuencia. Es poco respetuoso. Llega tarde a clases para evitar los calentamientos. Es menos colaborador. A veces hace caso omiso a las correcciones de su instructor, no respeta en las prácticas los ejercicios predeterminados, inventando los propios y provocando desatención en las clases. La pelea con el maestro alcanzará gran dureza porque el alumno querrá demostrar que el también sabe pegar y lo intentará por encima de todo. Llegado a este punto, el maestro deberá sin más remedio darle un serio correctivo con el fin de demostrarle que todavía le queda mucho por aprender. Un golpe dado con precisión y dureza, o pedirle que demuestre públicamente lo que sabe hacer, son suficientes para hacerle entrar en razón.

CINTURÓN MARRÓN: Este es el mejor de los cinturones, tanto para el instructor como para el alumno. Llegado este punto, el tan ansiado cinto negro está a su alcance. Su entrenamiento gana en intensidad y eficacia. Su comportamiento en clase es ejemplar. Llega a tiempo, colabora con la clase aunque es un poco distante con respecto a los cinturones más bajos. Trabaja sin desaliento y sin concesiones al cansancio, viéndose a si mismo como ejemplo y pilar del dojo. Perfecciona cada movimiento y cada posición. Estudia toda la teoría que llega a su alcance y vuelve a ver a su instructor como aquel “Dios” del principio, defendiéndole siempre tanto que pelearía por él si fuera necesario. Se da cuenta que todo lo que sabe se lo debe a su maestro y que todavía le queda mucho por aprender. Le gusta pelear con cinturones inferiores tratándolos con rigor y eficacia, con el fin de demostrarles y demostrarse que es un futuro cinturón negro. En las peleas con su maestro se comporta duramente pero con respeto y sin sobrepasarse. Le gustan las exhibiciones en las que realiza las técnicas más complicadas al verse con un nivel de eficacia extraordinario. El único punto negativo sea que, a veces, no confraterniza con los cinturones blancos y amarillos.
(Artículo extraído de Internet, con agregados propios)


LA INTENCIÓN EMOCIONAL

Observando a un principiante hacer un kata, y mirando luego el mismo kata hecho por un practicante avanzado, vemos que la diferencia entre ambos es obviamente notable. El practicante con experiencia se mueve con fuerza, sus técnicas presentan mucha mayor concentración, su equilibrio y coordinación son notablemente mejores que los del novato.
Además de la desigualdad física entre el novato y el practicante experimentado, existen marcadas diferencias psicológicas en la ejecución de los movimientos. Al moverse, el principiante da la impresión de que estuviera bailando, mientras que las acciones del que tiene experiencia sugieren lucha. Aun sin estar seguro del significado de los movimientos, se pueden apreciar sus aspectos marciales. Y aunque fuera difícil definir exactamente las cualidades que separan el principiante del experto, se puede encontrar una diferencia en su “INTENCIÓN EMOCIONAL”
Con intención emocional me refiero a la dinámica vital del espíritu que se proyecta en cada movimiento. Es una confianza de fuerza que penetra el movimiento. Se puede observar la intención emocional del practicante con claridad. La persona no está haciendo un movimiento. No. La persona ha llegado a ser el movimiento mismo, o sea, forma parte de ello.
La intención emocional no se encuentra solamente en la práctica del Karate. Todos los artistas marciales de un nivel avanzado, no importa el arte que practiquen, reflejan la intención emocional en sus movimientos. Sea haciendo un Kata, practicando técnicas básicas, golpeando la bolsa o el Makiwara o entrenándose para un combate, puede verse la presencia de una fuerza psicológica. Aquellos que practican Zen hacen referencia al concepto de “ser parte del momento”. Los monjes Zen muy avanzados, incluso convierten el movimiento de una actividad cotidiana y normal, tal como cortar madera o llevar un cubo de agua, en un ejercicio Zen. Estén trabajando o meditando, se mantienen totalmente inmersos en sus actividades. Lo que ellos llaman Zen, yo lo llamo Intención Emocional.
No importa la religión o filosofía que practique, la persona con intención emocional infunde vida en todo lo que haga. Pueden ser artes marciales, deportes, o incluso artes clásicas (ópera, baile, teatro, etc.) . Se pueden encontrar en una actividad solitaria: el trabajador que pone toda su energía en su actividad es un ejemplo. Dentro del ser humano hay un poder intangible pero con una calidad de fuerza que actúa con la intención emocional. Se ve en cualquier actividad.

VENTAJAS: Para el practicante de karatedo, las ventajas son innumerables. La fuerza de la intención emocional hace que la práctica solitaria se convierta en una experiencia de aprendizaje dinámica. Cuando tienes un espíritu fuerte forjado por la intención emocional, tu cuerpo y mente mejoran. La intención emocional incrementa la fuerza de las técnicas, ya sea peleando deportivamente o en la defensa personal luchando en la vida real. La persona que ha desarrollado de verdad la intención emocional, automáticamente proyecta su energía hacia afuera. Esa energía puede desanimar o intimidar a un rival en la competición deportiva y también disuadir a algún agresor potencial en la calle. Los asaltantes y atracadores buscan víctimas fáciles, no a la gente con una intención emocional poderosa que se manifiesta hasta en su forma de caminar.

DESARROLLO: Se puede cultivar la intención emocional de distintas maneras. Por ejemplo, cuando practicamos karatedo, debemos intentar imaginar que estamos realmente frente a varios enemigos. No debemos limitarnos a hacer más o menos bien los movimientos, debemos convencernos de que hay gente atacándonos...
Hagamos los bloqueos, golpes de puño y giros de modo real. Cuando pateamos la bolsa, golpeemos al enemigo que está intentando matarnos a nosotros y a nuestros seres queridos. Pegarle a la bolsa mientras se está pensando en los que vamos a hacer más tarde no da buenos resultados. Debemos concentrarnos en la bolsa como si no hubiera ningún “más tarde”, sólo la bolsa. Debemos aplicar esto también en las repeticiones de las técnicas de combinación. ¿Lo que hacemos verdaderamente es extender la pierna o de verdad ponemos Intención Emocional cada vez que pegamos una patada?¿Imaginamos realmente el daño que causan nuestros golpes o estamos pensando en el programa de televisión que veremos por la noche?
Para poder mejorar la Intención Emocional tenemos que llegar a ser concientes de nuestros pensamientos. ¿Qué tipo de pensamientos tenemos cuando practicamos Kumite?¿Estamos pensando en que nuestro rival es más grande que nosotros o estamos concentrados en sus puntos vulnerables?

UNIDAD: La Intención Emocional adecuada unifica la mente, el cuerpo y el espíritu. Tus pensamientos e imaginación determinan lo fuerte que será tu intención emocional.
Reflexionemos acerca de nuestros pensamientos y emociones porque pueden ser nuestros grandes aliados o nuestros peores enemigos.
Pongamos la Intención Emocional en nuestros entrenamientos y nuestro KARATEDO mejorará. Pongámoslo en otras áreas y nuestra vida mejorará...
(Artículo extraído de la Revista Cinturón Negro, con agregados propios)


KIAI: EL GRITO PROFUNDO

En los primeros tiempos del entrenamiento, al ser solicitada la práctica del Kiai, los nuevos alumnos sonríen sin comprender el valor y la importancia que tiene el Kiai, el cual es esencial en el camino de las artes marciales.
El Kiai es la emisión de un grito profundo y potente que proviene de la parte baja del abdomen, causado por una contracción violenta de los músculos abdominales. El esfuerzo de contracción debe acompañarse de una fuerte determinación física; el Kiai se revela en la más grande concentración psicofísica en el curso de la ejecución técnica. En efecto, la palabra Kiai está compuesta de “Ki”, espíritu, voluntad, pensamiento, y de “ai”, contracción del verbo “awasu”, que significa “unir”. Psicológicamente hablando, es el arte de concentrar toda la energía mental sobre un objeto único con la determinación de eliminar o de dominar este objeto.
Desde el punto de vista puramente físico, es el arte de saber respirar profunda y lentamente.
La existencia del Kiai y la habilidad de controlarlo se han reconocido desde tiempos inmemorables aún si generalmente esta habilidad estaba asociada a las artes marciales y considerada como una especie de privilegio de los Samurais.
En karatedo, por consecuencia, es la fuerza que sugiere al hombre la acción con la firme determinación de darle un escape favorable. Es la fuerza que suministra el impulso para decidir la oportunidad de un ataque en la guardia del adversario. Es la razón por la cual durante el kumite (competencia de combate) un golpe, aunque sea técnicamente correcto, no puede ser válido por el árbitro si ha sido aplicado sin el Kiai. Esto hace ver, sin dudas. la convicción que tienen los japoneses que no se puede vencer solamente con el arte concreto, sino que es en la conjunción fuerza y espíritu donde reside el secreto del éxito.
El combatiente que tenga más fuerza mental llegará siempre a dominar a su adversario. Es frecuente también en los dojos ver a un individuo que dispone de mayor fuerza física caer delante de un adversario que posee una voluntad psíquica superior.
El combatiente que domina el combate, es decir aquel que "empuja" a su adversario por medio del espíritu, vencerá no por su habilidad técnica, sino por que el Kiai le permite tener la fuerza necesaria para tomar la iniciativa. En esgrima existe también este secreto: "no fijes jamás tu espíritu en la actitud que va a adoptar tu rival , fíjalo en tu aptitud o en tu espada". En otros términos, cuando ejecutamos el Jiju Kumite, nosotros no debemos fijar al adversario pensando en lo que él va a hacer, sino más bien concentrarnos en lo que nosotros vamos a hacer o no pensar, pero pensar más bien a nuestro saika tanden (bajo abdómen); nosotros no debemos pensar en los golpes que tenemos que parar o lanzar; se trata de atacar en el momento preciso en que nuestro adversario se mueve para lanzar un ataque.
El Kiai puede considerarse como ligado a la respiración; cuando expiramos el aire pulmonar sentimos los huesos y Ios músculos relajarse, mientras que con la inspiración se produce el fenómeno inverso. Expirando el aire se pierde cierto vigor, mientras que inspirándolo se gana cierta fuerza. Pero los japoneses enseñan a atacar el "lleno" por el "vacío", es decir, atacar cuando el adversario tiene los pulmones, llenos de aire y nosotros los tenemos vacíos.
En estas condiciones, al menos en teoría, uno está prácticamente en condiciones de vencer. Aprender a controlar la respiración en todos Ios momentos del combate es esencial; este hecho se acentúa cuando ejecutamos el juji kumite en el entrenamiento, que es muy diferente del combate de competencia. En efecto, en el entrenamiento podemos combatir sin interrupción durante una
hora, mientras que el match de competencia dura algunos minutos. El combate de entrenamiento es ejecutado con fines bien precisos; sirve para automatizar ciertas combinaciones, asegurar la flexibilidad del cuerpo y acostumbrarse al tiempo de ejecución de las técnicas; además, enseña a "tener el ojo" sobre el adversario. El control de la respiración (la cual se corta cuando se combate con maestros) es de vital importancia.
El secreto, si hay uno, de la respiración Kiai consiste en llenar de aire la parte baja del abdomen (el vientre), en lugar del tórax, como es !a costumbre en nosotros los occidentales. Para aprender a respirar así automáticamente vamos a darle este método que algunos maestros preconizan: tome un pedazo de tela de algodón de aproximadamente 180 cms, dóblelo dos veces, páselo alrededor de su estómago justo debajo de las costillas y ajústelo de manera de extender la tela. Repita este ejercicio 200 ó 300 veces por día y más si usted puede, dejando su cuerpo libre, relajado, los hombros bajos, la cadera saliente. En esta posición la punta de la nariz debe
estar a la vertical del abdomen. Acostúmbrese cuando se vaya a sentar de apoyarse en la silla con las nalgas (por tensión del abdomen) y cuando marche haga salir su estómago por interminencia.
(Artículo extraído de Internet, con agregados propios)


LOS 20 PRECEPTOS DEL KARATEDO:

Estos preceptos deben ser transmitidos, como todos, de manera oral, pues es vital la explicación del Sensei, así como la interpretación, debido a los diferentes niveles de entendimiento, lo que hace que diferentes personas puedan comprenderlos de manera diferente. Estos preceptos han sido enseñados de manera errónea y distorsionada, incluso en el mismo enunciado, y mucho más en su explicación.

1: “SALUDO AL PRINCIPIO Y SALUDO AL FINAL”: Símbolo del respeto mutuo y de la personalidad, el saludo, es símbolo también de cortesía y gratitud. La práctica del saludo al Sensei, al Fundador, al Dojo, a los practicantes, al propio Karate y a sus símbolos, etc.... nos hará más sociables y serviremos mejor a la sociedad.

2: “NUNCA SE HACE EL PRIMER ATAQUE EN KARATE”: Si el Karate se torna meramente Deporte, implica el ataque. Como sabemos, ningún Kata, formas puras del Karate, comienzan con un ataque, y algunos incluso terminan también con una defensa, lo que da una idea de esto. Las técnicas de Karate, en caso físico, deben ser siempre defensivas.

3: “EL KARATE ES UN HONOR Y COMPLEMENTO DE LA JUSTICIA”: Es uno de los tantos preceptos del BUSHIDO ó CÓDIGO DEL SAMURAI que tanto influyó sobre los maestros. El BUDO (Arte Marcial) debe servir a la justicia. Su intención debe ser buena.

4: “SE DEBE CONOCER A UNO MISMO PARA CONOCER A LOS DEMÁS”: Si buscamos en nuestro interior y analizamos nuestros intereses, anhelos, reacciones y motivos..., y estudiando a los demás, podremos saber cómo van a reaccionar en cada caso. Pongámonos en sus casos, y conociéndoles ligeramente, sabremos a través de nuestros pensamientos, los suyos. Conozcamos también nuestros fallos, vicios , temores,... y conoceremos a otros.

5: “LA TÉCNICA INTERIOR MENTAL ES MÁS IMPORTANTE QUE LA TÉCNICA FÍSICA”: El desarrollo mental nos ayudará en cualquier otra faceta de la vida, haciéndonos mejores y mejorando a la Sociedad. El físico depende de las condiciones y debe estar ordenado y controlado por un correcto entendimiento interior. Por otro lado, el desarrollo físico tiene límites, mientras que el mental no los tiene. “KI SHIN TAI”, expresa la necesidad de una buena unión Espíritu-Mente-Cuerpo para el buen desarrollo del Budoka (Artista Marcial).

6: “ES NECESARIO GUARDAR EL ESPÍRITU LIMPIO E INALTERABLE”: Espíritu y Mente Imperturbable, junto con Limpieza de Corazón e Intenciones, harán que permanezcamos sin miedos ni temores, y nuestras acciones y reacciones serán buenas a cada momento.

7. “EL INFORTUNIO PROVIENE DE LA NEGLIGENCIA”: Un estado de exceso de confianza, menosprecio, relajación, etc,... pueden hacernos caer en un error y con ello ir a la derrota o a la muerte. La suerte...hay que ayudarla.

8. “HACER DE CADA COSA KARATE”: El Karate debe ser una forma de vida. Debe estar en nuestro pensamiento siempre. Es un modo de comportamiento correcto, una forma de ser y de actuar, un conjunto de valores e intenciones. Hay que pensar con Espíritu de Karate cualquier cosa en la vida.

9: “KARATE TODA LA VIDA”: El aliciente del Karate no está en llegar a..., sino en recorrer un Camino. El Karate es un Camino y no un fin. Por eso, no se trata de llegar a ningún sitio. De esa manera disfrutemos el Karate hasta el último minuto de nuestra vida.

10. “TODO PROBLEMA DE KARATE PUEDE RESOLVERSE A TRAVÉS DE LOS EJEMPLOS DE LA NATURALEZA”: La potencia y estabilidad de las montañas, la adaptabilidad de las cañas frente al viento, los cambios de dirección del agua entre las piedras para seguir avanzando, etc,. Los desplazamientos de animales, sus ataques... El culto del Karate a la naturaleza, tanto física como espiritualmente. Los Katas Naifhanchi y Kushanku, por ejemplo, en los que se hace fusión con la naturaleza. La naturaleza es sabia y nos enseña todo, si queremos aprenderlo.

11. “EL KARATE ES COMO EL AGUA HIRVIENDO: SI SE DEJA DE CALENTAR, SE ENFRÍA”: Lógico, aunque siempre queda en gran parte. Además la reincorporación posterior es fácil y la vuelta al punto rápida. Los valores internos y Espirituales no deben, además, sufrir variación, una vez conocido el Karate en su profundidad.

12. “NO ACEPTAR JAMÁS CON ANTERIORIDAD ESTAR VENCIDO”: No debemos temer al adversario por su reputación o fuerza. Respetarle sí, tomar precauciones sí, pero decaernos y aceptar la derrota antes de pelear, NO. Que nos derrote él, pero... no nos derrotemos solos. Pensemos en ganar, con la precaución de lo perjudicial que sería un exceso de confianza.

13. “ADAPTAR LA ACTITUD EN FUNCIÓN DE LA DEL ENEMIGO”: Debemos estudiar las maneras del contrario y actuar en consecuencia. Según la estatura, corpulencia, maneras, rapidéz, preparación, clase, intención,... del contrario, aplicaremos, según nuestros niveles y condiciones, la manera más inteligente de hacerle frente. Estrategia. Sirve para cualquier tema de la vida, como todos los preceptos.

14.”EL SECRETO DEL COMBATE ESTÁ EN DIFERENCIAR LO VERDADERO DE LO FALSO”:
Recibimos contínuos estímulos. Ataques, engaños... Debemos diferenciar a través de muestra preparación y experiencia y saber a qué reaccionar y a qué no. Dirijamos, que no nos dirijan.

15. “PENSAR QUE LOS BRAZOS Y LAS PIERNAS SON ARMAS CORTANTES”: Así nuestras técnicas se cargarán de fuerza y así nos propondremos que las del contrario no nos rocen siquiera.

16. “CUANDO ATRAVESEMOS EL UMBRAL DE LA PUERTA, UN MILLÓN DE ENEMIGOS NOS ESPERAN”: Muchos son los peligros que nos acechan en todo (no me refiero físicos solamente). Estemos alerta y desconfiemos. Recordemos... Cualquier fallo o negligencia puede llevarnos al fracaso sin posibilidad de corrección.

17. “PARA LOS PRINCIPIANTES ES IMPORTANTE LA GUARDIA. DESPUÉS TODO DEBE PARTIR DESDE UNA POSICIÓN NATURAL”: Al principio “Kamae” es más fácil, comprensible, concentrado. Luego, las posiciones naturales deben ser las de orígen. Precisan mayor rapidez, concentración y habilidad, pero... son más reales, lógicas y naturales.

18. “EL KATA DEBE PRACTICARSE CORRECTAMENTE, PERO EL COMBATE MARCIAL ES OTRA COSA”: El KATA desarrolla ciertas cualidades para el combate pero... son diferentes. El Kata tiene personalidad por sí mismo. No es mera preparación para el combate. Además la distancia y la percepción KEN, hacen que el KATA no se pueda identificar con un combate.

19. “NO PAREMOS DE VARIAR RITMOS Y TÉCNICAS”: Tensión-Relajación, Veelocidad-Lentitud, Alto-Bajo... Variemos contínuamente, así será más difícil que nos cataloguen. Que no nos adivinen. Sorprendamos contínuamente. Nos será más fácil todo.

20. “ HAY QUE INVENTAR”: Adaptemos cada cosa a nosotros, a nuestra forma, pero...¡Cuidado! debe ser después de una gran preparación y experiencia para no caer en lo fácil. Construyamos, pero...con unos cimientos fuertes.
(Artículo extraído del libro “Do: El espíritu del Karate”, de Salvador Herráiz)
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