EL KUMITE O COMBATE
En Karatedo, el entrenamiento del kata es individual, pero en el KUMITE se practican por parejas los conceptos técnicos de ataque y de defensa. El trabajo de kumite permite acceder a una comprensión sutil y progresiva de los katas.
El kumite presenta otro aspecto muy importante del Karate, el control del espíritu combativo. El jyu-kumite, o combate libre, permite canalizar positivamente este aspecto de nuestro carácter demostrándonos la necesidad de tener ese control sobre nosotros mismos para obtener los resultados deseados. Un exceso o defecto de él puede ser fatal en determinadas situaciones.
Para poder tener la facultad de aplicar cualquier técnica decisiva en el momento óptimo y con una actitud correcta, tanto en kumite como en cualquier otro aspecto del Karate, no debe olvidarse jamás el concepto SHIN–GI-TAI: Éste predica la necesidad de desarrollar por igual el espíritu, la técnica y el cuerpo, considerándose un concepto indivisible en el momento de valorar el verdadero nivel del practicante.
Tras cualquier acción de kumite, aparece otro concepto fundamental del Karate, el zanshin. Puede definirse como el espíritu atento que debe mantenerse ante un posible contraataque del adversario.
El Kiai es la exteriorización mediante un grito de la concentración de la energía física y psíquica en el momento de la realización de una técnica determinada. Es imprescindible que exista la unión de estas dos energías para considerarse un verdadero Kiai.
En las aplicaciones de kumite, el practicante de Shito-Ryu persigue una realización armónica, con continuidad, sin rupturas en el ritmo hasta la total finalización y completo control del adversario.
El bunkai-kumite es uno de los trabajos más importantes del Karate. Pretende el análisis, estudio y comprensión razonada de las aplicaciones prácticas de las técnicas incluidas en los katas. Cuando pretendemos desarrollar este análisis lo aplicamos bajo el concepto de oyo-bunkai-kumite.
El “Método Mabuni” tiene preestablecidos cinco oyo-bunkai-kumite basados en el estudio de los katas Heian (o Pinan).
En el ipon-kumite se preestablece un sólo ataque a una altura determinada. Si realizamos dos ataques, se denomina nihon-kumite, y si el ataque es de libre elección y pretende basarse en la sorpresa, se llama jyu-ipon-kumite.
Cuando pretendemos trabajar técnicas encadenadas intercambiando ataques y defensas preestablecidas entre ambos, recurrimos al yakusoku-kumite.
Aunque la esencia de Shito-Ryu es fundamentalmente tradicional, también contemplamos el aspecto deportivo del Karate, entendiendo las aportaciones positivas que puede conferir a sus practicantes y el contenido lúdico que cubre algunas de las necesidades según la edad de la evolución de un karateka. Al combate deportivo reglamentado se le denomina Shiai-Kumite.
El Shiai Kumite o Kumite Competitivo.
Es un duelo sin ser, es una apariencia de pelea, es una degeneración del Karate original pero necesaria, hasta cierto punto, para estudiar características como la distancia, la concentración, la rapidez, etc. Aunque no sirve para estudiar las reacciones finales, pues en la pelea real el instinto se impone a la fuerza e incluso a la técnica y naturalmente una competición de carácter deportivo no genera los mismos instintos.
NOTA: El primer campeonato de Kumite y Kata fue organizado por el maestro Nakayama el 20 de octubre de 1957, una fecha relativamente reciente, puesto que hubo que esperar al fallecimiento del maestro Funakoshi (Fundador del Estilo Shotokan, compañero de entrenamiento de Kenwa Mabuni, bajo las enseñanzas del Maestro Yasutsune “Anko” Itosu) que siempre había sido totalmente contrario al Kumite. Posteriormente Nakayama comprendió el porqué de la postura de su maestro y comenzó a preocuparse por las repercusiones que pudieran tener esta clase de campeonatos. Le preocupaba que se pudieran perder muchas de las variadas técnicas del Karate por el afán de marcar puntos, y también algo mucho peor, como el hecho de que comenzaran a surgir otro tipo de competiciones de carácter más violento, lo que iría en claro detrimento del Arte Marcial al que los maestros contemporáneos habían querido dotar de cierto sentido espiritual, el "Do". Desgraciadamente los temores de Nakayama no eran infundados y el primero de ellos ya es una realidad, el segundo solo está empezando, tiempo al tiempo.
El Kumite Tradicional.
El Kumite Tradicional es más una búsqueda del camino, del "Do", se estudia como realización personal. Es un combate entre dos o más karatekas, es mucho más consciente que el Shiai Kumite pero menos que el marcial.
El entrenamiento de Kumite necesita de una evolución en su estudio, cualquiera de las tres formas pasa por las mismas fases de trabajo y de comprensión de lo que se está haciendo, no olvidemos que de la comprensión nace la maestría.
El estudio del Kumite tradicional está formado por cuatro fases, que son:
1.Go-No-Sen: Defensa y contraataque.
2.Sen-No-Sen: Un contraataque simultáneo o tomar la iniciativa.
3.Iro-No-Sen: Se realiza el contraataque cuando la intención de ataque del oponente ha sido formulada.
4.Kokoro-No-Sen: No hay fallo perceptible ni en uno ni en el otro contendiente. Es imposible el ataque y la concentración es máxima.
El trabajo a realizar en el Kumite Tradicional pasa también por varias fases de aprendizaje y entrenamiento.
El primero y muy importante es el Ippon Kumite, se realiza sobre un solo paso, Tori ataca a Uke y este se defiende y contraataca con una técnica considerada decisiva (Shimei), ésta tiene que ser mortal o dejar al contrario Knock Out.
A partir de éste se realiza el Gohon Ippon Kumite, Kumite a cinco pasos y Jion Ippon Kumite, a diez pasos. En estos, los pasos son independientes. Cada ataque es independiente de los otros. Uke bloquea los primeros ataques y contraataca en el último, se estudia la posición, la estabilidad, la potencia, etc.
La siguiente fase es el estudio del Sambon Kumite, a tres pasos o tres ataques. El estudio aquí es diferente a los otros, cambia el ritmo. Uke tiene que adaptarse a Tori, éste ataca una vez, Uke defiende pero Tori no deja que se repita la defensa y ataca otra vez muy rápido, intentando desbordar a Uke que retrocede muy rápido y contraataca. El ritmo es como en la línea central del Kata Heian Shodan, primero 1 y luego 2 y 3 seguidos.
La tercera fase es el Jyu Ippon Kumite, es como el Ippon Kumite pero libre, sin conocimiento previo de la técnica de ataque ni a que parte del cuerpo va dirigida. Cada contendiente realiza un ataque por turnos. Esta forma de entrenamiento se aproxima mucho al combate libre o Jyu Kumite.
A partir de aquí las formas de trabajo implican un nivel alto de conocimientos técnicos, estas formas son el Happo Kumite, que se practica con varios adversarios. Éstos se colocan rodeando a Uke, en círculo, atacan por turnos y pueden anunciar o no el nivel y la técnica de ataque. En el Kaeshi Ippon Kumite, Tori ataca, Uke defiende o esquiva y contraataca, pero Tori lo bloquea y contraataca con una acción decisiva. En el Okuri Jyu Ippon Kumite, si en Ippon Kumite consideramos que el contraataque es decisivo, aquí no. Por lo tanto Tori ataca, Uke defiende y contraataca como en Ippon Kumite, pero al considerar el contraataque como no decisivo, hay un instante de pausa, Tori encaja el contraataque y toma la iniciativa sin anunciar la técnica, es libre. Es muy importante mantener la concentración.
Y como estudio y objetivo final el Jyu Kumite o combate libre, aquí podemos decir que vale todo, desde técnicas de todo tipo tanto de brazos como de piernas, hasta luxaciones, proyecciones, estrangulaciones, etc. En resumen derrotar al adversario y lo que es más importante superarnos a la vez a nosotros mismos que es el auténtico y último fin del Karate.
Kumite Real o Kumite “Original”
Es el verdadero Karate, no hay asaltos ni reglas entre los luchadores, es a vida o muerte, los implicados son enemigos y no hay un número limitado de participantes, es por ello que en los Katas se realizan técnicas contra muchos enemigos imaginarios. Se desarrolla el instinto de conservación, la visión periférica, en una palabra, la supervivencia. Hemos de tener en cuenta que es el Karate original, que surgió de la necesidad de defenderse en una época en la que las guerras, los saqueos y los asaltos eran más que habituales.
El Kumite en el Karatedo
El Karate está formado indisolublemente por las tres "K"; Kihon, Kata y Kumite. Estos forman una rueda que está en continuo movimiento, pasando del Kihon al Kata y de este al Kumite, esto es mientras la enseñanza se realice circular o correctamente. En la actualidad hay una cierta tendencia a una enseñanza lineal, donde se suele prescindir parcial o totalmente de una de las partes, o bien a entrenar las tres pero poniendo un mayor énfasis en una de ellas. Este suele ser el caso donde se da prioridad a la competición debido al auge del Karate deportivo, lo que lleva a entrenar más el Shiai Kumite, en detrimento del Karate tradicional.
Aquí trataremos de una parte específica de las tres mencionadas, el Kumite, que es el método de entrenamiento de las técnicas de defensa y ataque estudiadas en los Katas.
El Kumite, literalmente "duelo de manos" o "asalto", representa la parte más espectacular y quizá más conocida del Karate. La palabra en sí ya no representa un enfrentamiento a muerte, como antaño, sino más bien un "encuentro" donde el contrario es un adversario y no un enemigo.
Hay tres formas de Kumite claramente diferenciadas:
- Deportivo (Shiai Kumite).
- Tradicional
- Marcial
KUMITE DEPORTIVO:
Es un duelo sin ser, es una apariencia de pelea, es una degeneración del Karate original pero necesaria, hasta cierto punto, para estudiar características como la distancia, la concentración, la rapidez, etc. Aunque no sirve para estudiar las reacciones finales, pues en la pelea real el instinto se impone a la fuerza e incluso a la técnica y naturalmente una competición de carácter deportivo no genera los mismos instintos.
El primer campeonato de Kumite y Kata fue organizado por el maestro Nakayama el 20 de octubre de 1957, una fecha relativamente reciente, puesto que hubo que esperar al fallecimiento del maestro Funakoshi que siempre había sido totalmente contrario al Kumite. Posteriormente Nakayama comprendió el porqué de la postura de su maestro y comenzó a preocuparse por las repercusiones que pudieran tener esta clase de campeonatos. Le preocupaba que se pudieran perder muchas de las variadas técnicas del Karate por el afán de marcar puntos, y también algo mucho peor, como el hecho de que comenzaran a surgir otro tipo de competiciones de carácter más violento, lo que iría en claro detrimento del Arte Marcial al que los maestros contemporáneos habían querido dotar de cierto sentido espiritual, el "Do". Desgraciadamente los temores de Nakayama no eran infundados y el primero de ellos ya es una realidad, el segundo solo está empezando, tiempo al tiempo.
KUMITE TRADICIONAL:
El Kumite tradicional es más una búsqueda del camino, del "Do", se estudia como realización personal. Es un combate entre dos o más karatekas, es mucho más consciente que el Shiai Kumite pero menos que el marcial.
El entrenamiento de Kumite necesita de una evolución en su estudio, cualquiera de las tres formas pasa por las mismas fases de trabajo y de comprensión de lo que se está haciendo, no olvidemos que de la comprensión nace la maestría.
El estudio del Kumite tradicional está formado por cuatro fases, que son:
Go-No-Sen: Defensa y contraataque.
Sen-No-Sen: Un contraataque simultáneo o tomar la iniciativa. (Tai-No-Sen y Yo-No-Sen)
Iro-No-Sen: Se realiza el contraataque cuando la intención de ataque del oponente ha sido formulada.
Kokoro-No-Sen: No hay fallo perceptible ni en uno ni en el otro contendiente. Es imposible el ataque y la concentración es máxima.
El trabajo a realizar en el Kumite tradicional pasa también por varias fases de aprendizaje y entrenamiento.
El primero y muy importante es el Ippon Kumite, se realiza sobre un solo paso, Tori ataca a Uke y este se defiende y contraataca con una técnica considerada decisiva (Shimei), ésta tiene que ser mortal o dejar al contrario K.O.
A partir de este se realiza el Gohon Ippon Kumite, Kumite a cinco pasos y Jion Ippon Kumite, a diez pasos. En estos los pasos son independientes, cada ataque es independiente de los otros. Uke bloquea los primeros ataques y contraataca en el último, se estudia la posición, la estabilidad, la potencia, etc.
La siguiente fase es el estudio del Sambon Kumite, a tres pasos o tres ataques. El estudio aquí es diferente a los otros, cambia el ritmo. Uke tiene que adaptarse a Tori, éste ataca una vez, Uke defiende pero Tori no deja que se repita la defensa y ataca otra vez muy rápido, intentando desbordar a Uke que retrocede muy rápido y contraataca. El ritmo es como en la linea central del Kata Pinan Shodan, primero 1 y luego 2 y 3 seguidos.
La tercera fase es el Jyu Ippon Kumite, es como el Ippon Kumite pero libre, sin conocimiento previo de la técnica de ataque ni a que parte del cuerpo va dirigida. Cada contendiente realiza un ataque por turnos. Esta forma de entrenamiento se aproxima mucho al combate libre o Jyu Kumite.
A partir de aquí las formas de trabajo implican un nivel alto de conocimientos técnicos, estas formas son el Happo Kumite, que se practica con varios adversarios. Éstos se colocan rodeando a Uke, en círculo, atacan por turnos y pueden anunciar o no el nivel y la técnica de ataque. El Kaeshi Ippon Kumite, Tori ataca, Uke defiende o esquiva y contraataca, pero Tori lo bloquea y contraataca con una acción decisiva. El Okuri Jyu Ippon Kumite, si en Ippon Kumite consideramos que el contraataque es decisivo, aquí no. Por lo tanto Tori ataca, Uke defiende y contraataca como en Ippon Kumite, pero al considerar el contraataque como no decisivo, hay un instante de pausa, Tori encaja el contraataque y toma la iniciativa sin anunciar la técnica, es libre. Es muy importante mantener la concentración.
Y como estudio y objetivo final el Jyu Kumite o combate libre, aquí podemos decir que vale todo, desde técnicas de todo tipo tanto de brazos como de piernas, hasta luxaciones, proyecciones, estrangulaciones, etc. En resumen derrotar al adversario y lo que es más importante superarnos a la vez a nosotros mismos que es el auténtico y último fin del Karate.
KUMITE MARCIAL :
Es el verdadero Karate, no hay asaltos ni reglas entre los luchadores, es a vida o muerte, los implicados son enemigos y no hay un número limitado de participantes, es por ello que en los Katas se realizan técnicas contra muchos enemigos imaginarios. Se desarrolla el instinto de conservación, la visión periférica, en una palabra, la supervivencia. Hemos de tener en cuenta que es el Karate original, que surgió de la necesidad de defenderse en una época en la que las guerras, los saqueos y los asaltos eran más que habituales.
Afortunadamente hoy en día, salvo en raras ocasiones, apenas nos vemos expuestos a estos peligros, por lo que su práctica en la sociedad actual no tiene mucho sentido.
EL CAMINO DEL KUMITE
Dentro del campo del Kumite, el karate debe ser considerado como una actividad física de tipo perceptivo, motriz, en la que es necesario para alcanzar su dominio avance de forma progresiva, manteniendo presente la correlación existente dentro de la cadena sensomotriz: Percepción – decisión – ejecución.
Por ello los entrenamientos y prácticas deben ir destinados de forma escalonada a reforzar el lazo de unión entre el estímulo y la respuesta correcta, gracias en primer lugar al dominio técnico de las propias acciones y posteriormente a su adaptación, en su caso a las del oponente.
Partiendo de este criterio y al programar las acciones técnicas iniciales, según su dificultad y dependencia más o menos directa y personal, debe establecerse un desplazamiento progresivo, que determina un "continuum" o sucesión, que se inicia en el dominio de las habilidades denominadas de tipo cerrado, o dependientes del propio individuo y del perfeccionamiento de los gestos técnicos válidos, que dependen de situaciones cambiantes externas al ejecutor y a las que las acciones motoras de éste deben ajustarse.
Esto se inicia con la práctica del kihon, trabajo básicamente técnico, de corte repetitivo y perfeccionista en el que las propias acciones deben constantemente mejorar en forma, velocidad y potencia, dentro de una estricta y precisa rigidez de gestos.
Este trabajo, incide y mejora, dentro de la cadena sensomotriz, el factor de ejecución, pero influye muy accesoriamente sobre los otros dos factores, dado que casi todas las ordenes y referencias (contaje, explicaciones, ayudas) se reciben a través del canal auditivo, cuya validez práctica posterior es casi nula.
El siguiente paso se inicia en el umbral de las actividades abiertas a través de la práctica del kihon-kumite, en el que siguiendo unos esquemas básicos determinados y cada vez más complejos, se refrendan ante un adversario la validez de las acciones técnicas adquiridas con el entrenamiento del kihon, a la vez que se desarrollan, conjuntamente los factores de decisión y ejecución, mientras que el de percepción no alcanza aún su ejercicio pleno.
Se inicia con los simples intercambios estáticos de acciones defensivas u ofensivas, que desarrollan un automatismo de respuesta básico. Prosigue con la práctica del sambon-kumite, en el que se adquiere el dominio primario del desplazamiento, el control de la inercia y la potenciación de los ataques y defensas. El siguiente paso lo constituye el ippon-kumite, de práctica más veloz y reactiva, en el que los reflejos de respuesta se acrecientan. Cierra esta fase el yaku-soku-kumite, en el que la acción cambiante y programada de las técnicas requiere una perfecta coordinación.
Un nuevo desplazamiento a través del referido "continuum" lleva a la práctica del jiu-ippon-kumite, en el cual si bien se diferencian los papeles de atacante y defensor, facilitando así la formación de esquemas de acción, los movimientos de aquel van haciéndose paulatinamente más imprevisibles, requiriendo por tanto mayores dotes de percepción y decisión, velocidad de reacción y acomodación a los factores de distancia, ritmo y oportunidad.
Por último y dentro del campo pleno de las habilidades abiertas se aborda el terreno del jiu-kumite, en el que las acciones se vuelven libres, dentro del debido control, pasando a depender en amplio grado de la percepción y perspicacia del individuo y de su adaptación a los diferentes estímulos visuales, auditivos y cinestésicos. El trabajo se vuelve más mental y reactivo, dependiendo del entorno y de un entrenamiento rico en situaciones nuevas e imprevistas, de las que son factor esencial el control de la atención, que pone en marcha la cadena sensomotriz (percepción-decisión-ejecución) al principio enunciada, la cual debe elaborar respuestas válidas ante un proceso cambiante, dicha forma de trabajo, llega a crear una memoria neurofisiológica que la hace actuar con acierto ante las acciones del contrario.
Finalmente el "continuum" retorna de nuevo al kihon, a fin de recuperar la eficiencia técnica, corrigiendo las acciones básicas deterioradas por la "presión mental" del entrenamiento libre.
EL KUMITE: ESTRATEGIA EN LAS COMPETICIONES POR EQUIPOS
Dentro de lo que es el karate de competición, una de las facetas más interesantes es la modalidad por equipos, ya que despierta un interés y una pasión por encima siempre de la modalidad de carácter individual.
En el kumite por equipos masculino combaten cinco competidores, mientras que en el femenino lo hacen solamente tres. En los dos casos cada combate ganado vale por un punto.
Así como en la competición de kumite individual hay que buscar en todos los combates para poder continuar adelante, en el kumite por equipos un combate nulo, a veces, puede representar una victoria importante. Esto quiere decir que hay un mayor abanico de posibilidades a contemplar y consecuentemente unas mayores posibilidades de actuación. Es lo que se conoce con el nombre de estrategia.
La estrategia va a desempeñar un papel importantísimo en el kumite de equipos máxime cuando la igualdad sea manifiesta y se compita a un nivel alto.
La tendencia generalizada de casi todos los equipos es pertrercharse de competidores de pesos altos con mucha envergadura, puesto que no existen categorías. Lo que hace que el kumite por equipos sea uno de los sistemas de competición más duros.
El retrato robot corresponde al de unos competidores técnica y tácticamente completos y con recursos capaces de desempeñar un papel ofensivo o defensivo con la misma efectividad dependiendo de las circunstancias del momento. Lógicamente cada uno tendrá unas características definidas y particulares de enfocar el combate que harán que domine de forma especial algún aspecto del mismo. Habrá competidores que prefieran llevar la iniciativa y otros que no; los habrá que prefieran trabajar a la contra en vez de al ataque; los habrá que prefieran emplear las técnicas de pierna en vez de las de puño, etc. Pero a pesar de todo el competidor de equipo ha de saber adaptarse a todas las situaciones.
En el aspecto psicológico un factor importante es el de la compenetración entre los miembros del equipo.
Cada uno debe tener total confianza en los demás y a la vez sentirse arropado por ellos. La falta de este factor hace que muchas veces un equipo no rinda de acuerdo a sus posibilidades reales.
Hay veces que uno tendrá que sacrificarse en bien del equipo haciendo algún papel en concreto que no vaya con él, pero no por ello deberá perder interés ni dejará de hacer lo posible porque el equipo salga adelante.
ESTRATEGIA DEL KUMITE POR EQUIPOS:
La estrategia del kumite por equipos va a depender fundamentalmente de dos factores: 1.º Del grado de homogeneidad y de las características de los competidores. 2.º De las características del equipo contrario.
1.º El grado de homogeneidad va a ser importante para el orden de los competidores, puesto que en un equipo con cinco hombres fuertes el factor "orden" no tiene la misma importancia que si el equipo lo forman tres competidores fuertes y dos "flojos" o dos competidores fuertes y tres "flojos". En consecuencia y considerando lo anterior, la táctica a seguir y el orden de los competidores en un equipo con los cinco competidores fuertes estará en dependencia, principalmente, de las características de los mismos. Hay que distinguir entre competidores de ataque fundamentalmente competidores de contra y polivalentes. Los competidos de ataque deben asumir la iniciativa y buscar casi siempre la victoria. Los competidores de contra deben estar estratégicamente situados y pueden buscar el combate nulo. Los competidores polivalentes pueden desempeñar cualquier función: la de ganar, si es que hay obligación de ello, o bien la de hacer un trabajo de contra si la situación requiere no arriesgar demasiado.
2.º En un equipo con algún competidor "flojo" la estrategia dependerá más del equipo contrario que del propio. Debemos intentar darle utilidad a este competidor buscándole el lugar más apropiado para su victoria o nulo, o bien "sacrificándolo" enfrentándolo al más difícil del equipo contrario.
ORDEN DE LOS COMPETIDORES:
Para encontrar un buen acomodo a los competidores dentro del equipo hay que saber valorar en su justa medida cada uno de los cinco números. Huelga decir que los cinco son importantes, pero dentro de ellos existen ciertas matizaciones:
- Normalmente el número 1 es un puesto de bastante responsabilidad, puesto que de él depende el desarrollo de los combates posteriores. Psicológicamente es también muy importante, puesto que una victoria rotunda del número 1 levanta la moral del equipo, así como una derrota demoledora la puede hundir.
- El número 2 tiene como misión el igualar la eliminatoria, si es que el número 1 ha perdido, o bien mantener la ventaja, si es que ha ganado. Cuando la eliminatoria vaya a favor, tendrá opción a un combate cómodo, sin arriesgar o bien si la eliminatoria va en contra tendrá que sacrificarse al máximo para poder igualarlo.
- el número 3 es un puesto clave. Debe ocuparlo un competidor bastante seguro que pueda garantizar una victoria en el supuesto de que los dos anteriores se hayan perdido, puesto que de lo contrario la eliminatoria se daría por concluida. en caso contrario puede sentenciarla definitivamenta a nuestro favor.
- El número 4 es un puesto cuya labor está en función de lo que haya pasado en los combates anteriores. En unos casos con una victoria podemos igualar la eliminatoria y en otros, tal vez, con un nulo nos baste para asegurarla o zanjarla definitivamente.
- Por último el número 5 debe ocuparlo un competidor resolutivo capaz de todo y con experiencia. a lo largo de toda la eliminatoria se van sucediendo resultados diversos, así como una diferencia de Wazaris a favor o en contra. El número 5 es el encargado de limar esas diferencias si es que son en contra o de mantenerlas en caso contrario. Es un puesto de bastante responsabilidad, porque es bastante frecuente que las eliminatorias se decidan ahí, por eso debemos pensar colocar un competidor que pueda remontar cuatro o cinco Wasaris, si hace falta.
Lo anteriormente expuesto puede responder a un esquema en plan general de lo que es el combate por equipos. Lógicamente, según las circunstancias, este esquema puede variar en base a muchos factores como pueden ser: naturaleza de los competidores; calidad del equipo contrario; mentalidad del coach; lesiones, etc.
Vamos a exponer una serie de situaciones que pueden hacer variar el esquema anterior.
A) Supongamos que en nuestro equipo existen dos elementos con poca experiencia y pocas probabilidades de éxito. En este caso podríamos plantearlo de la siguiente forma: primero averiguar los puntos débiles del equipo contrario y segundo plantear el encuentro intentando ganar los otros tres combates, ordenándolos de forma adecuada. Incluso podemos intentar sorprender colocando los tres primeros.
B) Supongamos ahora que en equipo tengamos un competidor flojo y los otros cuatro sean de buen nivel. En este caso tenemos dos opciones claras: Primero, si en el otro equipo existiese algún competidor especialmente brillante ymuy difícil de batir por cualquiera de nuestros competidores podríamos intentar que coincidiese con nuestro competidor más flojo, asegurando así la victoria de los otros cuatro.
Segundo, si en el otro equipo existiese algún elemento igualmente flojo, podríamos intentar que coincidiese con él si consideramos que es interesante disputar ese punto también.
C) Por último, supongamos que tengamos tres competidores flojos y dos fuertes. En este caso es importantísimo asegurar los dos combates de nuestros mejores elementos, con la mayor diferencia de Wazaris posible, para intentar que uno de los otros tres elementos más flojos pueda forzar una victoria o un nulo y apuntarnos la eliminatoria por diferencias de Wazaris.
Todos estos ejemplos no dejan de ser más que unos pocos dentro de la amplitud de posibilidades de actuación que existen. Como he dicho antes, pueden existir muchísimos planteamientos en cada encuentro y solamente después de ver el resultado podremos juzgar si ha sido acertado el planteamiento elegido.
Por todo ello el kumite por equipos llega a resultar apasionante y mucho más interesante que el kumite individual y solamente la experiencia resultará ser la mejor consejera.
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EL KUMITE: ESTRATEGIA EN LAS COMPETICIONES POR EQUIPOS
Dentro de lo que es el karate de competición, una de las facetas más interesantes es la modalidad por equipos, ya que despierta un interés y una pasión por encima siempre de la modalidad de carácter individual.
En el kumite por equipos masculino combaten cinco competidores, mientras que en el femenino lo hacen solamente tres. En los dos casos cada combate ganado vale por un punto.
Así como en la competición de kumite individual hay que buscar en todos los combates para poder continuar adelante, en el kumite por equipos un combate nulo, a veces, puede representar una victoria importante. Esto quiere decir que hay un mayor abanico de posibilidades a contemplar y consecuentemente unas mayores posibilidades de actuación. Es lo que se conoce con el nombre de estrategia.
La estrategia va a desempeñar un papel importantísimo en el kumite de equipos máxime cuando la igualdad sea manifiesta y se compita a un nivel alto.
La tendencia generalizada de casi todos los equipos es pertrercharse de competidores de pesos altos con mucha envergadura, puesto que no existen categorías. Lo que hace que el kumite por equipos sea uno de los sistemas de competición más duros.
El retrato robot corresponde al de unos competidores técnica y tácticamente completos y con recursos capaces de desempeñar un papel ofensivo o defensivo con la misma efectividad dependiendo de las circunstancias del momento. Lógicamente cada uno tendrá unas características definidas y particulares de enfocar el combate que harán que domine de forma especial algún aspecto del mismo. Habrá competidores que prefieran llevar la iniciativa y otros que no; los habrá que prefieran trabajar a la contra en vez de al ataque; los habrá que prefieran emplear las técnicas de pierna en vez de las de puño, etc. Pero a pesar de todo el competidor de equipo ha de saber adaptarse a todas las situaciones.
En el aspecto psicológico un factor importante es el de la compenetración entre los miembros del equipo.
Cada uno debe tener total confianza en los demás y a la vez sentirse arropado por ellos. La falta de este factor hace que muchas veces un equipo no rinda de acuerdo a sus posibilidades reales.
Hay veces que uno tendrá que sacrificarse en bien del equipo haciendo algún papel en concreto que no vaya con él, pero no por ello deberá perder interés ni dejará de hacer lo posible porque el equipo salga adelante.
ESTRATEGIA DEL KUMITE POR EQUIPOS:
La estrategia del kumite por equipos va a depender fundamentalmente de dos factores: 1.º Del grado de homogeneidad y de las características de los competidores. 2.º De las características del equipo contrario.
1.º El grado de homogeneidad va a ser importante para el orden de los competidores, puesto que en un equipo con cinco hombres fuertes el factor "orden" no tiene la misma importancia que si el equipo lo forman tres competidores fuertes y dos "flojos" o dos competidores fuertes y tres "flojos". En consecuencia y considerando lo anterior, la táctica a seguir y el orden de los competidores en un equipo con los cinco competidores fuertes estará en dependencia, principalmente, de las características de los mismos. Hay que distinguir entre competidores de ataque fundamentalmente competidores de contra y polivalentes. Los competidos de ataque deben asumir la iniciativa y buscar casi siempre la victoria. Los competidores de contra deben estar estratégicamente situados y pueden buscar el combate nulo. Los competidores polivalentes pueden desempeñar cualquier función: la de ganar, si es que hay obligación de ello, o bien la de hacer un trabajo de contra si la situación requiere no arriesgar demasiado.
2.º En un equipo con algún competidor "flojo" la estrategia dependerá más del equipo contrario que del propio. Debemos intentar darle utilidad a este competidor buscándole el lugar más apropiado para su victoria o nulo, o bien "sacrificándolo" enfrentándolo al más difícil del equipo contrario.
ORDEN DE LOS COMPETIDORES:
Para encontrar un buen acomodo a los competidores dentro del equipo hay que saber valorar en su justa medida cada uno de los cinco números. Huelga decir que los cinco son importantes, pero dentro de ellos existen ciertas matizaciones:
- Normalmente el número 1 es un puesto de bastante responsabilidad, puesto que de él depende el desarrollo de los combates posteriores. Psicológicamente es también muy importante, puesto que una victoria rotunda del número 1 levanta la moral del equipo, así como una derrota demoledora la puede hundir.
- El número 2 tiene como misión el igualar la eliminatoria, si es que el número 1 ha perdido, o bien mantener la ventaja, si es que ha ganado. Cuando la eliminatoria vaya a favor, tendrá opción a un combate cómodo, sin arriesgar o bien si la eliminatoria va en contra tendrá que sacrificarse al máximo para poder igualarlo.
- el número 3 es un puesto clave. Debe ocuparlo un competidor bastante seguro que pueda garantizar una victoria en el supuesto de que los dos anteriores se hayan perdido, puesto que de lo contrario la eliminatoria se daría por concluida. en caso contrario puede sentenciarla definitivamenta a nuestro favor.
- El número 4 es un puesto cuya labor está en función de lo que haya pasado en los combates anteriores. En unos casos con una victoria podemos igualar la eliminatoria y en otros, tal vez, con un nulo nos baste para asegurarla o zanjarla definitivamente.
- Por último el número 5 debe ocuparlo un competidor resolutivo capaz de todo y con experiencia. a lo largo de toda la eliminatoria se van sucediendo resultados diversos, así como una diferencia de Wazaris a favor o en contra. El número 5 es el encargado de limar esas diferencias si es que son en contra o de mantenerlas en caso contrario. Es un puesto de bastante responsabilidad, porque es bastante frecuente que las eliminatorias se decidan ahí, por eso debemos pensar colocar un competidor que pueda remontar cuatro o cinco Wasaris, si hace falta.
Lo anteriormente expuesto puede responder a un esquema en plan general de lo que es el combate por equipos. Lógicamente, según las circunstancias, este esquema puede variar en base a muchos factores como pueden ser: naturaleza de los competidores; calidad del equipo contrario; mentalidad del coach; lesiones, etc.
Vamos a exponer una serie de situaciones que pueden hacer variar el esquema anterior.
A) Supongamos que en nuestro equipo existen dos elementos con poca experiencia y pocas probabilidades de éxito. En este caso podríamos plantearlo de la siguiente forma: primero averiguar los puntos débiles del equipo contrario y segundo plantear el encuentro intentando ganar los otros tres combates, ordenándolos de forma adecuada. Incluso podemos intentar sorprender colocando los tres primeros.
B) Supongamos ahora que en equipo tengamos un competidor flojo y los otros cuatro sean de buen nivel. En este caso tenemos dos opciones claras: Primero, si en el otro equipo existiese algún competidor especialmente brillante ymuy difícil de batir por cualquiera de nuestros competidores podríamos intentar que coincidiese con nuestro competidor más flojo, asegurando así la victoria de los otros cuatro.
Segundo, si en el otro equipo existiese algún elemento igualmente flojo, podríamos intentar que coincidiese con él si consideramos que es interesante disputar ese punto también.
C) Por último, supongamos que tengamos tres competidores flojos y dos fuertes. En este caso es importantísimo asegurar los dos combates de nuestros mejores elementos, con la mayor diferencia de Wazaris posible, para intentar que uno de los otros tres elementos más flojos pueda forzar una victoria o un nulo y apuntarnos la eliminatoria por diferencias de Wazaris.
Todos estos ejemplos no dejan de ser más que unos pocos dentro de la amplitud de posibilidades de actuación que existen. Como he dicho antes, pueden existir muchísimos planteamientos en cada encuentro y solamente después de ver el resultado podremos juzgar si ha sido acertado el planteamiento elegido.
Por todo ello el kumite por equipos llega a resultar apasionante y mucho más interesante que el kumite individual y solamente la experiencia resultará ser la mejor consejera.
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